El problema no siempre está en la cantidad de trabajo
Una agenda llena puede esconder horas no facturadas, recambios con margen insuficiente, cobros pendientes y presupuestos sin seguimiento. Si cada parte vive en una herramienta distinta, el propietario ve actividad pero no el resultado completo.
Qué deberías poder responder
- ¿Cuál es el coste real de una hora productiva?
- ¿Cuántas horas se trabajaron y cuántas se cobraron?
- ¿Qué margen dejó la mano de obra y el recambio?
- ¿Qué órdenes consumieron más tiempo del previsto?
- ¿Qué presupuestos siguen pendientes?
De datos operativos a decisiones
El objetivo no es añadir más informes. Es reunir los datos que ya genera el taller y presentarlos de forma que puedas ajustar precios, carga, procesos y seguimiento comercial.
